Autoridad, disciplina y manejo de los conflictos en el marco de la educación socioemocional
Imagine esta escena:
En un salón de clase cualquiera, de una escuela como muchas, un profesor de la materia que usted decida espera a su grupo. El grupo viene del receso, el calor está insoportable y los muchachos más inquietos que nunca.
---Tomen asiento--- pide el maestro con voz cansada.
Un alumno fortachón levanta su silla y hace como que bebe de ella. El grupo revienta a carcajadas y algunos más lo tratan de imitar.
--- ¿Qué haces Mario? -- grita el maestro.
--- Lo que me pidió profe. Tomando asiento --- dice mientras vuelve a hacer el gesto de beber el asiento. Las risas aumentan y se suman gritos y golpes a las sillas; pero algunos estudiantes no están de acuerdo con la actitud de Mario y lo enfrentan.
---¿Qué te pasa Mario? actúas como tonto --- le grita Carlos. Y empieza el enfrentamiento verbal.
El docente hace caso omiso a la discusión para evitar un conflicto. Está cansado también. Con la mayoría del grupo aún de pie y haciendo relajo, inicia su clase. Sólo unos cuantos ponen atención. Al fondo del salón el conflicto sigue.



