La educación socioemocional incide directamente en los cuatro pilares que Jacques Delors estableció para la educación del siglo XXI, pues nos permite aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser.
Si antes la educación se centraba en los contenidos cognitivos, ahora las exigencias de las nuevas sociedades obligan a las instituciones escolares a cambiar de paradigmas e integrar las dimensiones social y emocional para lograr los fines educativos, ya que el aprendizaje socioemocional proporciona a niñas, niños y adolescentes las herramientas y la comprensión para aumentar su flexibilidad y desarrollar su capacidad de sortear los altibajos propios de la vida.
Por este motivo, la formación de docentes, padres, directivos y otros profesionales de la educación es fundamental para poder, primero, mejorar su propio bienestar y, después, trabajar y desarrollar el potencial de niñas, niños y jóvenes.
Aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser.





